
Una de las grandes falacias de nuestra era es que el cine francés es mejor que el español. Se nos llena la boca a todos, verdes de envidia, en alabar la cinematografía gabacha, la excepción cultural, su 50% de taquilla...
Pero cuando vas a Francia, todo lo que recibes son alabanzas hacia lo que se hace aquí, en España. Hablan emocionados del boom del cine español, de su vitalidad.
El Orfanato,
REC,
El rey de la montaña,
Los cronocrímenes,
Los abandonados...para ellos son grandes referentes del cine de género, y hablan con cierto desprecio de sus propias películas. De hecho, les sorprende que conozcamos y admiremos
Ils,
A l'interieur o
Frontiere(s), películas mundialmente consideradas de culto y que son menospreciadas en su país de origen.
Me suena.
Los Pirineos son un espejo, que nos ayuda a darnos cuenta de que tampoco estamos tan mal ni en otros sitios están tan bien, o como diría mi abuela que en todas partes cuecen habas.
Pero no era esto adonde yo quería llegar. Mi conclusión es: EL CINE FRANCÉS NO ES MEJOR, pero LAS EDICIONES EN DVD SÍ SON INFINITAMENTE MEJORES, más cuidadas, más bonitas. Para la edición francesa de REC vamos a grabar extras especiales, y llevan meses preocupándose, llamando...
Y reflexiono acerca de esto porque hoy me ha llegado esta preciosa edición de
¿Quién puede matar un niño?, una de esas OBRAS MAESTRAS INCONTESTABLES; para mí junto a
No profanar el sueño de los muertos se trata de las películas quizás más interesantes y al mismo tiempo más ignoradas de nuestra historia. Me la han enviado porque junto a los amigos Del Toro, Balagueró y Bayona, durante nuestra estancia en Francia grabamos unas declaraciones hablando de cuánto nos gusta esta peli y lo importante que ha sido Chicho para todos nosotros. Viva Francia, Viva Jorge Grau, Viva Chicho y GANA VIRGINIA AL 5557.