martes, 29 de julio de 2008

Extra inédito: LAS COLETAS

Continúo colgando pequeños fragmentos de mis grabaciones del rodaje de REC. En este caso, vemos un par de video grabados la semana antes de empezar a rodar, la semana de ensayos con la cámara que hicimos y en la que aprovechamos para afinar los últimos detalles, como éste.

Y aquí se resuelve la incógnita: ¿dónde van las coletas?

1 comentario:

Anna Ksal dijo...

Soñé con los sin nombre i con *rec

Des de pequeñita me han gustado las pelis de terror como todo tipo de mundo fantástico. Vampiros, zombies, brujas, espíritus, sectas oscuras caníbales...pero tener pesadillas con ellas no me había pasado nunca, o casi nunca, con la notable excepción de El cementerio de animales de Steven King.
Soñaba hace unos años con cosas más normalitas como que me perseguían miles de vampiros y me tenía que hacer pasar por ellos, pero des que conseguí matarlos con música (la clave cubana del ta. Ta. Ta. Tata: va de perlas) no había vuelto a soñar con no-muertos.

La ultima vez que recordaba haber pasado terror en un sueño fue con Los sin nombre, pero terror, terror. Sensación de no poder escapar ni esconderme y que venían a buscar-me irremediablemente.
Todo ha cambiado después de *Rec., he tenido ya dos pesadillas bestias, con dilema moral incluido: escoger entre el bando de los no muertos y el bando de los vivos, escoger si huir sola y abandonar a los míos o morir con ellos en una ratonera zombie.

En el primer sueño la reflexión era: es más divertido ser zombie en estos momentos porque así no tienes que esconderte ni nada pero te tienen que morder para convertirte y eso duele, y no mola.

En el último sueño buscaba un medico para que me matara antes que me pillaran los zombies, encontré una enfermera con una pinta de alemana del tercer Reich que daba asquito, quería acabar con mi vida con una jeringuilla llena de zumo de melón. Me levanté indignada de la camilla y le dije que eso no era una manera digna de morir i que seguro que hacia mucho daño y me fui con los demás a esconder-me en una casa que, como no, estaba repleta de zombis, duremos menos que un avance informativo...

Bueno, muchas gracias por llenar mis noches de zombies.


Besos